¿Os acordáis cuando nuestras madres nos mandaban a por el pan?
Seguramente, habría quien no iría nunca por que su madre fuera la típica madre que va a comprar al mercado todos los días y compra el pan ya que va de camino.
También estarían los que sus madres les mandarían todos los días a por el pan y acabarían hartos.
Luego los que su madre les mandaba a por el pan y no es que compraran una o dos barras, compraban para toda la semana, (aquí me encuentro yo) iba con mi bolsa de pan cargada hasta los topes, cual si fuera un papanoel del pan, igual por eso llevo ahora la barba que llevo.
Lo cierto es que a mi nunca me molesto ir a por el pan, me daban dinero, me quedaba las vueltas y encima le pegaba el típico pellizco que TODOS hemos dado al pan recién comprado y si estaba recién hecho ya estaba que te ca…
Lo cierto es que yo no entendía por que a mis primos no les gustaba ir a por el pan, al fin y al cabo estaba al lado de casa, Si esta afirmación era cierta en mi casa, que era bajar a la calle tenia el horno de Margarita. Pero todo cambio una vez que me fui a su casa allí en Naquera, y dije, va os acompaño si total esta aquí al lado, craso error.
Era toda una aventura en la cual había que cruzar peligrosas carreteras, un rió, y atravesar medio pueblo para conseguir la preciada barra de pan.
Entonces entendí las eternas peleas que tenían mis primos por ver quien iba a por el pan.
Pues volviendo a las bolsas, de pan eran un instrumento muy útil, podías llevar 12 panes sin problemas y si además estaban calentitos la tela absorbía parte del calor ese que quema, y te dejaba un dulce calorcito que se agradecía en invierno, en verano claro esta no te lo acercabas al cuerpo.
Pero mis veranos eran distintos, yo veraneaba como muchos sabréis un mes en la playa, y otro mes en la montaña.
En la playa iba yo con la bici to feliz a por el pan rollo verano azul, y luego la recompensa de un bañito en la playa.
En la montaña ya era menos agradable, bajar y subir la empinada cuesta que separaba mi chalet del sitio donde se compraba el pan.
Así pues y resumiendo, las bolsas de pan o más bien ir a por el pan, es una experiencia Panificadora, en la que al final lo que te queda es una bolsa de tela llena de miguitas, que te recuerdan, que en algún tiempo ir a por el pan era tu única fuente de ingresos.
saluDOS paniles.
PD bloguista: Se que esto lo he escrito en mi fotolog, pero hay gente del lugar, que no ve mi fotolog, y como no me disgusta como me ha quedado, pues lo paso aquí, lo siento Bea que tengas que tragartelo doooos veces.
1 comentario:
Una de las que pasa de los fotologs es la menda... A mi no me mandaban a por el pan, no normalmente, además de que en micasa se come mas bien poco pan.
El examen regulero, si eso ya os cuento el 30 de enero que es cuando se supone que salen las notas en internet, bueno sale si estoy aprobada o no, luego me tienen que mandar una carta diciendome exactamente que nota tengo y tal, pero eso puede ser después de fallas tranquilamente. Los examinadores de Cambridge son unos perracos!!!!!
XDDD
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