sábado, 20 de marzo de 2010

Día del Padre

Si se que estoy un poco pesado con el tema, pero es que ayer, me volvieron a surgir dudas, dudas que se que no deberían de asaltar mi cabeza pero que cada vez vienen más a mí, sin yo poder hacer demasiado, tan solo derramar unas cuantas lágrimas, dejarme con un amargo sabor en la boca, y un nudo en la garganta.

Porque ayer era el día del padre y bueno, padres hay de muchos tipos, y en muchas situaciones, en el mejor de los casos, lo tendréis a vuestro lado, y en este día iréis a comer con el, y esas cosas, reiréis y peleareis, discutiréis, os dirán que os cortéis esas greñas, en fin lo que suele hacer un padre, vamos eso creo yo, hace mucho que deje de tenerlo.

Esta claro que igual la gente piensa que me quejo por gusto, que hay gente que esta peor, que yo podría coger el teléfono llamarlo y decir hey "padre" quiero verte, pero ¿sabéis? no puedo, ya no porque no encuentre su teléfono por ningún lado, si no porque no encuentro el valor para enfrentarme a su cara, para decirle las palabras que tanto rondan mi cabeza, todos mis sentimientos, tanto los enfrentados a el como los que desean darle el abrazo más grande que jamás halláis visto.

A veces soy cruel y pienso, si estuviese muerto, solo tendría que ir a visitar su tumba y decirle todo lo que pienso sobre el, pero se que es injusto para con las personas que tienen a sus padres muertos.

No se a veces me da por pensar, y si a tenido más hijos y esta siendo todo el padre que no fue conmigo y con mi hermano con ellos, les esta exigiendo que saquen notas, que estudien.

Sonara raro, pero a veces cuando llegaba con el cuadernillo de las notas, solo quería que las firmara mi padre, por verlo, por que viera las notas que había sacado, lamentablemente siempre las firmaba mi madre, mi padre estaba demasiado cansado para atenderme. Y aún así lo quería, me gustaba jugar con el, que me ganara al ajedrez, era tiempo que pasaba con el.

Esos recuerdos claro que son bonitos y son los que hacen que ahora por mis mejillas recorran lágrimas, lágrimas que ya no se si son de dolor o de pena, lágrimas que duelen eso si que lo se.

Al menos ahora tengo a alguien que me quiere, y que cuando me pasa esto esta al lado de mi cama para darme ese abrazo que sinceramente no recuerdo que me diera mi padre, no recuerdo a mi padre viendo ningún partido, si lo recuerdo tomando un café mientras yo disfrutaba de un campeonato de ajedrez, tampoco me dedicaba mucho tiempo a como me iba pero al menos estaba ahí. Al menos ahora encuentro consuelo en los brazos de alguien, y no me trago todas mis lágrimas solo mirando las estrellas de mi cuarto, ¿Cuantas lágrimas habrán visto esas estrellas? No lo se. Pero si al menos todas esas lágrimas sirvieran para que en el reflejo de las estrellas proyectases un arco de luz, que hiciera que mi padre me viera y viera el pedazo de persona que me he convertido y todo lo que se ha perdido, y sirviera para que a la vez que maldice sus decisiones sufriera, no me importaría.

Porque del amor al odio hay un paso, nunca había entendido bien bien esta frase, hasta hoy, donde mis sentimientos se contradicen.

En fin dejo de escribir porque al final me voy a deshidratar.

saluDOS chicos, y si tenéis padre, ya sea en vuestra casa, o a una llamada de teléfono, o yendo a un cementerio, (cosa que siento mucho) disfrutarlo, disfrutarlo mucho, porque nunca se sabe cuanto puede durar.

3 comentarios:

bolet dijo...

Para mi el día del padre fue uno más. Llamé a mi abuelo y hablé un poquito con él.
Pensé en llamar al mio, pero pensé que no merecia la pena.
A lo mejor el tuyo tampoco se merece que derrames tantas lágrimas por él...
pero bueno, las lágrimas son de casa uno y yo no me voy a meter en tu lagrimal con una esponja.
Solo espero que te sigan dando abrazos perdidos y que sientas todo el cariño que tu quisiste dar.

un saludo ;)

Mirna Macondo dijo...

Qué rabia...
La verdad yo no presto mucha atención a estos eventos, supongo que precisamente porque no me encuentro en una situación como la tuya, que hace anhelar las nuestras...
No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos...
Muchos ánimos.
Desde Marte
Mirna

Pecas dijo...

Peor es vivir bajo el mismo techo y apenas dirigiros la palabra...
El día del padre el mio también estaba a una llamada, pero por primera vez en toda mi vida no le felcité, ultimamente estoy en un dilema como el de shakespeare en Hamlet pero con ¿padre o no padre?
Es muy triste llegar a estos extremos con alguien tan importante en tu vida...